domingo, 19 de abril de 2009

Un cuento para reflexionar

El joven rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques. El rey pudo haberlo matado en el acto, pues tal era el castigo para quienes violaban las leyes de la propiedad, pero se conmovió ante la juventud y la simpatía de Arturo y le ofreció la libertad, siempre y cuando en el plazo de un año hallara la respuesta a una pregunta.
La pregunta era: ¿Que quiere realmente la mujer?
Semejante pregunta dejara perplejo hasta al hombre mas sabio. Y al joven Arturo le parecio imposible contestarla. Con todo, aquello era mejor que morir ahorcado, de modo que regrese a su reino y empezo a interrogar a la gente.
A la princesa, a la reina, a prostitutas, a monjes, a los sabios y al bufon de la corte... En suma, a todos, pero nadie le pudo dar una respuesta convincente. Eso si, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja, pues solo ella sabra la respuesta. El precio seria alto, ya que la vieja bruja era famosa en todo el reino por el precio exorbitante que cobraba por sus servicios. Llegó el ultimo día del año convenido y Arturo no tuvo más remedio que consultar a la hechicera. Ella accedió a darle una respuesta satisfactoria con la condición de que primero aceptara el precio: Ella quería casarse con Gawain, el caballero mas noble de la Mesa Redonda y el mas íntimo amigo de Arturo! El joven Arturo la miró horrorizado: era jorobada, feísima, tenia un solo diente, despedía un hedor que daba nauseas, hacia ruidos obscenos... Nunca se había topado con una criatura tan repugnante.
Se acobardó ante la perspectiva de pedirle a su amigo de toda la vida que asumiera por el esa carga terrible. No obstante, al enterarse del pacto propuesto, Gawain afirmó que no era un sacrificio excesivo a cambio de la vida de su compañero y la preservación de la Mesa Redonda.
Se anunció la boda y la vieja bruja, con su sabidura infernal, dijo: "Lo que realmente quiere la mujer es: - ser la soberana de su propia vida - "
Todos supieron al instante que la hechicera haba dicho una gran verdad y que el joven rey Arturo estara a salvo. Así fue: al oir la respuesta, el monarca vecino le devolvio la libertad.
Pero menuda boda fue aquella... Asistió la corte en pleno y nadie se sintió mas desgarrado entre el alivio y la angustia que el propio Arturo. Gawain se mostró cortes, gentil y respetuoso. La vieja bruja hizo gala de sus peores modales, engulló la comida directamente del plato sin usar los cubiertos, emitió ruidos y olores espantosos.
Llegó la noche de bodas: Cuando Gawain, ya preparado para ir al lecho nupcial aguardaba a que su esposa se reuniera con el,... ella apareció con el aspecto de la doncella mas hermosa que un hombre deseara ver!...
Gawain quedo estupefacto y preguntó que había sucedido. La bruja respondió que como haba sido cortés con ella, la mitad del tiempo se presentara con su aspecto horrible y la otra mitad con su aspecto atractivo, y le preguntó cual prefería para el día y cual para la noche
Que pregunta más cruel!! Gawain se apresuró a hacer cálculos.
¿Quería tener durante el día a una joven adorable para exhibirla ante sus amigos y por las noches en la privacidad de su alcoba a una bruja espantosa? O ¿prefería tener de día a una bruja y a una joven hermosa en los momentos íntimos de su vida conyugal? Ustedes ¿que hubieran preferido?¿ Que hubieran elegido?
El noble Gawain replicó que la dejara elegir por si misma...
Al oir esto, ella le anunció que seria una hermosa dama de día y de noche, porque él la haba respetado y le haba permitido ser dueña de su vida.