Veo en la oscuridad

Veo a esas personas a lo lejos como si viera a través de un espejo. Veo a lo lejos y distingo las voces de niños riendo y de adu...

viernes, 11 de junio de 2010

La Rosa Dorada


Termino de cenar,tomo mi café, y me quedo contemplando el cuadro que tengo frente a mí:lo dejaron dentro de un río,durante un año,para que la naturaleza le diese el retoque final al trabajo de la pintora.

La mitad de la pintura la llevaron las aguas y la interperie.De todas maneras aún consigo ver parte de la bella rosa roja,sobre un fondo dorado.Conozco a la artista. recuerdo que en el 2003,cuando fuimos juntos a cierto bosque de los Pirineos, descubrimos el riachuelo,que entonces estaba seco, y escondimos la tela bajo las piedras que cubrían el lecho.

Conozco a la artista: Chistina Oiticica. En este momento se encuentra físicamente a 8.000 kilómentros de distancia y, a la vez su presencia está en todo lo que me rodea. Eso me alegra:a pesar que llevamos 29 años casados, el amor es más intenso que nunca. Jamás pensé que pudiera ocurrir algo así: venía de tres relaciones que no habían ido bien, y estaba convencido de que el amor eterno no existe, hasta que apareció ella . una tarde de navidad, como un regalo enviado por un ámgel. Durante los dos primeros años de relación,estaba siempre preparado para que cualquiera de los dos lo dejase.Durante los cinco años siguientes,seguía pensando que apenas nos habíamos acomodado.Me había convencido a mí mismo de que ningún compromiso con algo más serio me privaría de mi " libertad" ni me impediría vivir todo lo que deseaba.

29 años después sigo siendo libre,porque descubrí que el amor jamás esclaviza al ser humano.Soy libre para girar la cabeza y verla durmiendo a mi lado: esa es la foto que tengo en mi teléfono móvil.Soy libre para salir con ella,pasear con ella, y continuar charlando,conversando y, enventualmente,discutiendo,como siempre. Soy libre para amar como nunca amé antes, y esto ha llegado a ser esencial en mi vida.

Volvamos al cuadro y a río. Era un verano de 2002, yo ya era un escritor conocido,tenía dinero,pero consideraba que mis valores básicos no habían cambiado. Ahora bien, ¿cómo estar absolutamente seguro? Alquilamos un pequeño cuarto en un hotel dos estrellas en Francia,donde comenzamos a pasar cinco meses al año.Para mi trabajo,todo lo que necesitaba era un ordenador portátil. Resulta que mi mujer es...pintora. Y los pintores necesitan enormes talleres para producir y guardar sus trabajos. No quería que de ninguna manera sacrificase su vocación por mí, así que me propuse alquilar un local. No obstante,mirando a su alrededor, ella pensó " Por qué no permito que la naturaleza trabaje conmigo?" De ahí vino la idea de "almamcenar" las telas al aire libre. Yo llevaba el portátil y me pasaba el tiempo escribiendo. Ella se arrodillaba en la hierba y pintaba. Unos años después, cuando retiramos las telas, el resultado fue magnífico.

Vivimos en aquel pequeño hotel dos años inolvidables.. Ella siguió enterrando sus telas, ya no por necesidad, sino por haber descubrierto una técnica. Hoy se encuentra lejos, pero mañana estará cerca una vez más. En este momento, tan sól miro la rosa. Y le doy gracias al ángel que me hizo dos regalos en aquella navidad de 1979: la capacidad de abrir mi propio corazón, y la persona apropiada para acogerlo.... Paulo Coelho